Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia emocional. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de marzo de 2016

No tengo tiempo

Un tema muy cotidiano, "NO TENGO TIEMPO", ¿Qué hace la gente que sí tiene tiempo?, Lo más fácil para cada uno es justificarse buscando "culpables".

Tenemos un programa muy bien desarrollado que es la búsqueda de culpables, es decir, no tengo tiempo porque el trabajo me absorbe demasiado, los hijos, los atascos... bueno, podrían salir muchísimos culpables y muchísimas excusas pero al final después de tomar conciencia de los culpables externos, nos damos cuenta que el único responsable de tu tiempo eres "TÚ MISMO".





Para dejar de malgastar energía en pensar "por qué no tengo tiempo..." nos tenemos que hacer una pregunta que nos dirija a un buen rumbo, y es "Para qué quiero el tiempo", realmente lo único que seguirá en pié dentro de unos años son las pirámides de Egipto y nosotros sólo habremos movido la arena.

No nos enseñan a valorar lo único preciado que tenemos y es lo que nos permite disfrutar de las cosas que realmente nos hacen felices, sin tiempo... no hay nada.

Entonces... ¿Quieres gestionar tu tiempo? 
¿cómo puedo identificar los ladrones de mi tiempo? 

Algunas claves que te ayudarán a gestionar mejor tu tiempo.

* Saber decir "NO". No tengas miedo a que las otras personas no cuenten contigo la próxima vez, simplemente responde que tienes que consultar con la agenda o que tienes que pensarlo y ya la contestarás... busca tus respuestas para poder decir "No... con elegancia"

* Delegar. Un líder es el que tiene un buen equipo, tanto en lo profesional como en lo personal. No tiene sentido contratar a gente inteligente y decirle lo que tienen que hacer (Steve Jobs)

* Hacer una lista todos los días durante una semana y apuntar los tiempos que empleamos en hablar por teléfono, el coche, proveedores, clientes, familia, compras... (necesitamos tener indicadores y para eso tenemos que aprender a medir... si no mides el tiempo... se irá sin saber cuándo, cómo y dónde).

* Seleccionar. Hay que diferenciar que es lo urgente, lo importante, qué merece la pena y qué me llevo... para ello hay una pregunta que te ayudará mucho a seleccionar y es "Qué me aporta? Si lo que te aporta va alineado con tu objetivo... ya tienes la respuesta.

Una vez identificado los ladrones de tu tiempo, hazte la pregunta "Qué es para tí el tiempo", apúntalo en una lista y verás como te ayuda a tener un objetivo claro, medible y específico y así de esa manera... serás de esas personas QUE...



"SÍ TIENEN TIEMPO PARA LO QUE REALMENTE QUIEREN"

martes, 15 de diciembre de 2015

¿Qué me llevo haciendo Balance del año?




Como siempre digo, necesitamos papel y bolígrafo para que tomes nota de todo lo que pasa por tu mente y sobre todo para reflexionar, además todo lo que pongas en papel tu cerebro recordará con más detalle y siempre lo tendrás a mano para volver a revisarlo y algún día te alegrarás de haberlo hecho.
Tómate tu tiempo para pensar y encuentra en espacio para tí, es muy importante tener un sitio y un tiempo que haga que nos sintamos en armonía y en paz, esto hace que nuestra espiritualidad esté en modo "presencia" y podamos llegar mejor a nuestra conciencia o nuestra "verdad".
Déjate fluir y que tu brazo sea la extensión de tu mente y verás como el papel te ayuda a tomar parte de una reflexión que no te dejará indiferente.

1- ¿Qué expectativas tenía para el año ya terminado?
2. ¿Qué he conseguido este año y de las cuales estoy orgullos@? 
3. ¿Qué agradezco al año?
4. ¿Qué errores he cometido y qué he aprendido de ellos? 
5. ¿Qué valores o recursos he adquirido durante este año?
6. ¿De qué me he dado cuenta que no era tan importante?
7. ¿Qué cosas específicamente funcionan en mi vida y quiero que continúen en el próximo año?
8. ¿Qué no te ha funcionado y estoy dispuesto a dejar ir?
9. ¿En qué persona/profesional me he convertido? ¿Cual es mi identidad/marca personal?
10. Si viajara en el tiempo y volvieras a mi, a la persona que era hace 12 meses, ¿qué consejo me daría?
  
No estamos acostumbrados a hacernos este tipo de preguntas, es más fácil poner velas de colores y hacer rituales que alguien nos ha dicho o hemos leido en internet...buscamos como en la película Matrix la pastilla azul o la pastilla roja que nos haga ver o no ver la realidad. 

Sólo nuestra reflexión nos llevará a nuestra verdad y a nuestra luz.
Sólo nuestra reflexión nos llevará a mejorar cada día, hacerlo un hábito y llegar a la excelencia. 
Solo nosotros haremos de cada día una oportunidad.

Feliz salida y entrada de año. Pondré el foco en la abundancia de la abundancia y viviré con ella cada día como aprendiz eterna de la felicidad.

Volveré en el 2016! y acordaros

"Solo hay una cosa constante en la vida... y es EL CAMBIO".

miércoles, 15 de abril de 2015

¿Sabes cuál es la huella que dejas en tu día a día?

Cada día que vivimos, en cada pensamiento, en cada actuación, en cada palabra,  repercutimos e impactamos en nuestro futuro y en el futuro de las personas con la que tenemos contacto, es decir, no podemos subestimar el poder de nuestra presencia.

Los hábitos hacen que nuestro subconsciente realice acciones sin una conciencia previa, es decir, sin darnos cuenta y de una forma natural, nuestro lenguaje corporal, nuestro tono, nuestras palabras influyen directamente en los demás dejando una huella que impacta directamente en su cerebro y deja una patrón y un mensaje difícil de borrar.

Un claro ejemplo, son los patrones que dejamos en nuestros hijos, ellos a una edad muy temprana nos tienen como únicos modelos y son verdaderamente esponjas con una escucha activa absolutamente perfecta por su capacidad de  "no juzgar, estando en modo niño", sólo captan y toman de modelo el único patrón visual, auditivo y kinestésico que les ofrecemos, por lo que me hace pensar si no estamos satisfechos con la adolescencia de nuestro entorno, eso quiere decir que los adultos tenemos que trabajar en ALGO QUE TODAVÍA NO ESTÁ RESUELTO.




¿Somos absolutamente conscientes del mensaje que estoy dejando a esos niños a esa temprana edad?
¿Conozco que porcentaje de comunicación tiene el lenguaje no verbal, las caricias, los abrazos, el contacto físico, la ternura? 
¿Conozco el porcentaje de comunicación que tiene mi tono de voz, mis pausas, mi velocidad  cuando hablo y me expreso?
¿Conozco el poder que tienen las palabras, su significado en el subconciente y cómo están directamente relacionadas con las emociones y sus patologías?

Busquemos huellas saludables, con valores y excelencia para dejar a nuestro paso, seamos esos modelos, buenos patrones, modelos a seguir trabajando las formas correctas de comunicarnos... esto no se aprende en el colegio, no se aprende en las carreras y nuestras familias tampoco están formadas porque somos víctimas de víctimas... pero ahora en la era de la información, donde está todo en internet y hay cientos de academias, conferencias, cursos online, grupos de cualquier tema... tenemos acceso a lo que realmente queramos.

Por lo que deberíamos salir de nuestra área de confort y empezar a aprender a llegar a la excelencia, es decir, la excelencia es un HÁBITO DE MÁS Y MEJOR... MÁS Y MEJOR, por lo que empieza hoy mismo a prestar atención a la huella que estamos dejando... una huella de Excelencia, porque si no ponemos conciencia, podemos dejar otras huellas... es decir, podemos dejar cicatrices.

Busca tu mejor versión, no sólo por tí, sino por todo lo que te rodea. 
Pregúntate si lo que estás haciendo hoy es lo mejor que puedes hacer.
Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te lleva a donde quieres estar.



jueves, 5 de junio de 2014

Inteligencia Emocional: Daniel Goleman

¿Por qué algunas personas parecen dotadas de un don especial que les permite vivir bien, aunque no sean las más destacadas por su inteligencia?
¿Por qué unos son más capaces que otros para enfrentarse a contratiempos, superar obstáculos y ver las dificultades bajo una óptica distinta?

La inteligencia emocional puede ser fomentada y fortalecida en todos nosotros, y cómo la falta de la misma puede influir en el intelecto o arruinar una carrera. La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud de empatía que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal.

La publicación de Inteligencia Emocional de Daniel Goleman (1995) significa una difusión sin precedentes de un concepto que hasta entonces había pasado desapercibido. Este libro se convierte en un best seller en muchos idiomas. A partir de mediados de los noventa, la inteligencia emocional es un tema de interés general por parte de la sociedad.





 La inteligencia emocional consiste en:
1) Conocer las propias emociones: El principio de Sócrates "conócete a ti mismo" se refiere a esta pieza clave de la inteligencia emocional: tener conciencia de las propias emociones; reconocer un sentimiento en el momento en que ocurre. Una incapacidad en este sentido nos deja a merced de las emociones incontroladas.
2) Manejar las emociones: La habilidad para manejar los propios sentimientos a fin de que se expresen de forma apropiada se fundamenta en la toma de conciencia de las propias emociones. La habilidad para suavizar expresiones de ira, furia o irritabilidad es fundamental en las relaciones interpersonales.
3) Motivarse a sí mismo: Una emoción tiende a impulsar hacia una acción. Por eso, emoción y motivación están íntimamente interrelacionados. Encaminar las emociones, y la motivación consecuente, hacia el logro de objetivos es esencial para prestar atención, automotivarse, manejarse y realizar actividades creativas. El autocontrol emocional conlleva a demorar gratificaciones y dominar la impulsividad, lo cual suele estar presente en el logro de muchos objetivos. Las personas que poseen estas habilidades tienden a ser más productivas y efectivas en las actividades que emprenden.
4) Reconocer las emociones de los demás: Un don de gentes fundamental es la empatía, la cual se basa en el conocimiento de las propias emociones. La empatía es la base del altruismo. Las personas empáticas sintonizan mejor con las sutiles señales que indican lo que los demás necesitan o desean. Esto las hace apropiadas para las profesiones de la ayuda y servicios en sentido amplio (profesores, orientadores, pedagogos, psicólogos, psicopedagogos, médicos, abogados, expertos en ventas, etc.).
5) Establecer relaciones: El arte de establecer buenas relaciones con los demás es, en gran medida, la habilidad de manejar las emociones de los demás. La competencia social y las habilidades que conlleva, son la base del liderazgo, popularidad y eficiencia interpersonal. Las personas que dominan estas habilidades sociales son capaces de interactuar de forma suave y efectiva con los demás.