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miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Conoces tus emociones? Parte 3 (LA TRISTEZA )


La tristeza es el estado de ánimo del que la gente más quiere despojarse, aparece por el distanciamiento, la separación o la pérdida del vínculo, incluye el sentimiento de ser dejado de lado, una sensación de no pertenecer o una posibilidad que se cerró.

Aparece también al ser incapaces de comunicar o expresar nuestros verdaderos sentimientos, al sentirnos olvidados, lamentar la muerte o pérdida de un ser querido, desengaños o esperanzas rotas, por el fracaso en alcanzar metas y por la pérdida de la autoestima.

Una característica única de la experiencia de la tristeza es su pesadez; nos sentimos sobrecargadas y nos movemos torpemente, lo único que se puede hacer con la tristeza es enfrentarse al dolor, permitirlo, aceptarlo, experimentarlo y expresarlo, para sobrevivirlo y llevarlo a su fin.
Evitar la lucha contra el dolor simplemente prolonga el sufrimiento, la tristeza permite aceptar la pérdida, sanar y dirigirse hacia un renovado interés por la vida.

Por lo que si entendemos lo que nos quiere decir la tristeza es que necesitamos un tiempo para coger energía, para asimilar lo que ha ocurrido,  pero es necesario distinguir la tristeza primaria de las experiencias más complejas de dolor, como el sentirse herido, la pena y la depresión.

La gestión ante la tristeza ha de ser la de expresar y/o dejar expresar la misma (no decir "No llores") y dar o facilitar protección, siendo el contacto físico uno de los factores que aportan una mayor protección (mano sobre un hombro, etc). 

La tristeza nos sume en un período de retiro y de duelo necesario para asimilar nuestra pérdida, un periodo en el que podemos ponderar su significado y establecer nuevos planes que permitan que nuestra vida siga adelante.

Debemos entender que nosotros tenemos que controlar las emociones y no las emociones controlarnos a nosotros, por lo que después de aceptar lo que ha pasado, darle nombre a lo que has sentido, saber que nos quiere decir esta emoción y haberla dado su tiempo necesario,  tenemos que poner el foco en otro lado, porque donde pongas el foco allí se va tu energía y tenemos que tener la actitud de empezar a salir de esta emoción, nuestros nuevos pensamientos, nuestras posturas físicas, nuestro tono de voz... tenemos que empezar a cambiarlos para ayudarnos a seguir con nuestra vida, por lo que si te encuentras encorvado... estírate, si no te apetece maquillarte... maquíllate, si solo quieres estar a oscuras... sube las persianas, si no quieres moverte... sal a pasear.

Mucha gente me dice que es muy difícil y yo como coach realizo las siguientes preguntas?

- ¿Cuántas horas dedicaste a sacarte el carnet de conductir?
- ¿Cuántas horas dedicaste a sacarte tus estudios?
- ¿Cuántas horas dedicas en ir al gimnasio/la peluquería/cocinar/limpiar/salir de copas?

- ¿Cuántas horas dedicas a gestionar tus emociones?
- ¿Cuántas horas decidas a gestionar tu tristeza? ¿A prestarla atención para luego ponerla fin?


lunes, 5 de mayo de 2014

¿Conoces tus emociones? Parte 1 (EL MIEDO)


"Emoción" viene del latín "emotio"; "mover hacia el exterior", "movimiento o impulso". Es una respuesta química rápida e impulsiva a nivel fisiológico que dispara desde el cerebro límbico. 

Daniel Goleman dice que que en un sentido muy real, todos tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra mente que siente, y éstas dos formas fundamentales de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental.

La identificación de la emoción es el primer paso para una correcta gestión emocial, ya que si no "se sabe qué se tiene, ¿CÓMO SABER COMO ACTUAR?

No elegimos la emoción, la emoción aparece disparada por alguna situación ya sea de bienestar o malestar y ante la cual sentiremos placer o angustia, por lo que se distinguen emociones potenciadoras o emociones limitantes. Las emociones entran cuando la vida real no es la deseada, por eso tenemos que empezar a conocerlas y a entender lo que nos quieren decir, por lo que hay que verlo como algo positivo dado que nos están queriendo decir algo, un médico necesita saber donde te duele y cuál es el dolor para poder hacer un diagnóstico acertado.

Detrás de cada emoción siempre hay una intención positiva hacia quien la evoca, es decir "la emoción trata de protegernos de algo/alguien" y aparece porque hay una necesidad no atendida en cada uno.

Tenemos emociones primarias o básicas:



Son los sentimientos "verdaderos", más básicos, lo que se siente en lo más profundo y los que definen verdaderamente lo que se siente.

Estas emociones tienen carácter universal y están presenten desde su origen como especie, como desde su nacimiento y se transmiten genéticamente.

Llevan implícitas expresiones faciales, que son propias y comunes a cada una de ellas.

Van asociadas a diferentes tendencias de acción y probablemente consecuencia el suceso que la ha provocado.

Cada emoción produce un patrón de activación fisiológica diferente.


EL MIEDO.

El miedo avisa (o protege), de que se está en peligro, y al igual que la ira, también prepara para la huída o la lucha, y la gestión recomendable es enfrentarse a él, no ocultarlo ni ignorarlo, y actuar, no siendo tan importante el resultado en sí, sino la "acción".

La ansiedad y el miedo son mecanismos naturales que se tiene para responder hacia peligros percibidos o imaginados. La ansiedad comienza con un peligro no muy bien definido, mientras que el miedo usualmente se dispara cuando hay una situación fácilmente identificable. 

Tenemos que tener muy en cuenta que el miedo tiene su origen como especie con el fin de defendernos de los peligros reales para nuestra sobrevivencia, es decir, protegernos de posibles amenazas como la altura de un precipicio, ser atacado por un animal que quiere devorarnos, estar atrapado en un incendio... En nuestros tiempos, esos peligros para la sobrevivencia están mayoritariamente controlados y conocemos como prevenirlos, evitarlos y/o protegernos de ellos pero esos miedos los hemos cambiado/transformado por otros miedos no reales para nuestra sobrevivencia, como por ejemplo, tener miedo a no tener dinero para la hipoteca, miedo al fracaso, miedo a no tener amigos, a la incertidumbre, al futuro ...

Para trabajar el miedo recomiendo:
  1. Aumentar la seguridad, piensa en tus logros y traélos al presente.
  2. Acción. Ocuparte en vez de pre-ocuparte. La acción aporta seguridad.
  3. Cambia tu diálogo interno y de pensamiento; distrae la atención con algún ejercicio sin mucha importancia (contar números hacia detrás, sólo pares, en otro idioma).
  4. Detén el pensamiento, usa alguna palabra como "basta", "stop" y con una acción física (golpe de mesa)
  5. Traer un pensamiento positivo que lo haga incompatible. Busca ese recuerdo que tanto te gustaba o ponte una canción que te lleve a un buen recuerdo y te cambie la energía.
  6. Usa técnicas de relajación, escucha alguna meditación guiada.
  7. Cambia tu postura corporal, respira profundamente y cambia de escenario, date un paseo por la calle y mira como la vida sigue sin importarle tu miedo.
  8. Piensa como verás ese miedo dentro de 10 años. 
  9. Ridiculiza el miedo, es decir, déjalo para mañana o dedícale 30 minutos diarios. 
  10. Plantea lo que podría ocurrir en el peor de los casos y analizar si realmente "es tan malo", ¿comparado con qué?